La Ruta 66, conocida como la “carretera madre”, atraviesa Estados Unidos desde Chicago hasta Los Ángeles, recorriendo unos 4.000 km. Mítica en la cultura motoviajera, es ideal para disfrutar de abril a octubre. En este tema, compartimos historias, paradas icónicas y consejos para recorrer esta legendaria ruta. ¡Tu viaje al pasado comienza aquí!
La Ruta 66 es mucho más que una carretera: es un símbolo cultural, histórico y motoviajero de Estados Unidos. Conocida como la “Mother Road”, fue inaugurada oficialmente en 1926 y durante décadas conectó el este con el oeste del país, uniendo Chicago (Illinois) con Santa Mónica (California) a lo largo de unos 3.940 kilómetros.
La Ruta 66 atraviesa 8 estados —Illinois, Missouri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México, Arizona y California— y fue clave en la expansión hacia el oeste, especialmente durante la Gran Depresión, cuando miles de familias la recorrieron en busca de nuevas oportunidades. Con el tiempo, se convirtió en la espina dorsal del transporte y del comercio, y más tarde en un ícono de la cultura popular.
Aunque dejó de ser una carretera oficial en 1985, gran parte de su trazado original sigue vivo gracias a la preservación local y al turismo. Hoy, recorrer la Ruta 66 es viajar en el tiempo: pueblos detenidos en los años 50, moteles clásicos, estaciones de servicio históricas, diners, carteles de neón y una estética que definió el imaginario del road trip.
Para los motoviajeros, la Ruta 66 es una experiencia única: largas rectas, desiertos, pequeños pueblos y la sensación constante de libertad. La mejor época para recorrerla suele ser entre abril y octubre, evitando el invierno en el norte y el calor extremo del verano en el desierto.
